El Getafe llegó a la cita seguro de sí mismo tras la victoria ante el Espanyol en Cornellá-El Prat. El Xerez aparecía por el Coliseum como un cordero degollado. Los hombres de José Ángel Ziganda eran perfectos para arreglar los problemas caseros de los madrileños. Un equipo sin gol (sólo tres en Liga) y con problemas de adaptación en la categoría, era perfecto para envalentonar a su rival.

El control del partido lo llevaba el Xerez. Fruto del dominio visitante llegaron las primeras ocasiones. La primera la tuvo Maldonado, que algo escorado, mandó la pelota al lateral de la portería de Óscar Ustari. Después, fue Bermejo el que pudo adelantar a los suyos con un disparo desde fuera del área que atajó con problemas el arquero argentino.

Entonces, el Getafe espabiló por lo que pudiera pasar y tuvo cinco minutos mágicos. Primero, Casquero despertó con un gran pase a Soldado por encima de la defensa. El delantero procedente del Real Madrid esta vez no falló, pero necesito dos disparos para superar a Renán en el mano a mano. Poco después, marcó el segundo gracias a un penalti de David Prieto sobre Daniel Parejo. El defensa fue expulsado y el Getafe se marchó al vestuario por delante en el marcador. Fue una jugada perfecta.

En quince minutos el Getafe sentenció el partido con tres goles seguidos. Primero lo hizo Daniel Parejo, que aprovechó el rechace de una falta. Después, Roberto Soldado marcó el tercero en su cuenta particular. Luego, Casquero se encargó de hacer el quinto con una de sus llegadas desde atrás.