Como animal que persigue a su presa con acoso y derribo incluidos acabó el Athletic de Bilbao devorando a un Almería que fue muy blandito en defensa y que salió con una alineación que a priori tenía menos calidad con Soriano y Piatti en el banco.La Catedral gozó con un partido vibrante desde su inicio y acabó con una sonora ovación haciendo honor al nombre que lleva por estadio.

Javi Martínez se erigió en el jugador del partido, el navarro metió el primer gol del encuentro que sirvió para abrir la lata y después de que Gabilondo colocase el esférico en la cuna de la escuadra redimiéndose de esta manera de un error anterior, un gol precioso, el centrocampista rojiblanco situó el balón en las redes para finalizar una verdadera obra de arte que no es un cuadro como él dice, pero es para guardar en una galería de arte. La jugada que culmina después de dejar tirados a tres rivales por los suelos, merece pañuelos blancos en el estadio como reconocimiento al gran artista.

 Poco después, Fernando Llorente concretó de cabeza un centro preciso deToquero, y esta vez sí, hizo inútil la estirada de Alves, quien tarnscurridos treinta minutos del partido le detuvo un penalti a Llorente que significaba la séptima pena máxima que detiene el guardameta desde que está en España.

Partido sin más trámite que ver cuántos goles se llevaría en el saco el Almería, Juanma Lillo, decidió darle otra cara a su equipo durante la segunda mitad del partido, y dio entrada a Piatti que puso el gol de honor, para un equipo almeriense prácticamente desapacible durante todo el encuentro y que no salió con una goleada clamorosa de Bilbao, porque los Leones no quisieron hacer más sangre.

El Athletic va a luchar para estar en Europa y su próxima presa es el Valencia de Champions ,veremos si es tan fiero el león como lo pintan...