La Liga de Campeones reunía un año más a los mejores clubs de toda Europa, entre estos equipos había 4 españoles (Real Madrid, Barcelona, Sevilla y Atlético de Madrid), de los cuales Barça y Madrid eran los más fuertes y los que a priori mayor posibilidad de ganar la Champions League tenían, especialmente los blancos ya que la final de esta edición de la liga de campeones se disputa en el Santiago Bernabeu.
Mientras tanto, al Atlético le había deparado un grupo regular, con un equipo fuerte, el Chelsea, y otros dos equipos más (Oporto y Apoel Nicosia) que harían lo posible para hacer sufrir a los rojiblancos y evitar su pase a los octavos de la Champions League. Una fase de grupos complicada con dos equipos por encima de los rojiblancos, Chelsea y Oporto, no hizo más que conseguir un tercer puesto para el Atlético de Madrid que se quedaba sin octavos de final de la liga de campeones pero que accedía directamente a los dieciseisavos de la Europa League. Aun había esperanza en Europa. Primer rival el Galatasaray turco, al cual vencieron la eliminatoria tras sufrir más de lo esperado, un 1-1 en la ida ponía ventaja a los turcos pero en la vuelta Simao y Forlan dieron el pase a los rojiblancos. Les esperaba el Sporting de Lisboa.
El Atlético con la mente e intentar llegar a otra final europea tras 24 años desde la última disputada, le tocaba poner más garra que nunca. La ida en el Vicente Calderón no decidió nada tras el 0-0, todo se decidiría en Lisboa. Un doblete de Agüero (minutos 3 y 33) dio un paso de gigante para su ansiada y esperada final que muchos no creían en tan dicho esfuerzo y sufrimiento. Ya en cuartos y como Valencia y Atlético de Madrid los únicos representantes españoles de la Europa League tuvieron la mala suerte de enfrentarse cara a cara asegurando en las semifinales a un equipo español. La ida en Mestalla dejo a los rojiblancos con cierta ventaja (2-2) ya que en caso de empate sin goles en la vuelta se clasificarían. Y, así fue, en un partido en el que el Valencia no puso mucho en peligro a los rojiblancos exceptuando los últimos 15 minutos y con ciertas jugadas más que dudosas (el posible y claro penalti a Zigic, con su camiseta rota), el resultado fue de empate a 0-0. El Atlético empezaba a soñar. Solo quedaba el Liverpool de Fernando Torres, quien no pudo jugar ningún partido debido a una lesión. Un gol de Forlan en el Calderón daba cierta ventaja (1-0) pero no total a los de Quique Sánchez Flores quienes viajaban a Liverpool con esperanzas de hacer algo grande. Ya en el mítico Anfield, Aquiliani puso el empate a la eliminatoria que tuvo que decidirse en la prorroga. Benayoun dio ventaja en el minuto 94 pero en una contra mortal de los rojiblancos, Forlan dio la clasificación para la final en Hamburgo frente al Fulham.
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