Los blancos comenzaron el partido dubitativos sabiendo que la Liga estaba en otro sitio, Sevilla. Dispuesto a hacer su partido, salir a ganar y esperar el fallo del Barca, el Real Madrid salió como cada domingo, esperando que se presente la oportunidad y sacar el martillo demoledor, esta vez también fue así.El Athletic de Bilbao salió muy bien posicionado sobre el terreno de juego, sin embargo empezó condicionado el partido por la expulsión de Amorebieta, que provocó el penalty que supuso el primer tanto del partido, firmado de las botas de Cristiano Ronaldo. El golazo de Yeste pocos minutos después supuso el empate con que se llegaría al descanso.

 En el intermedio los jugadores del Real Madrid eran conscientes de que el Barca estaba venciendo pero ellos tenían que hacer los deberes por si acaso el Sevilla remontaba en la segunda mitad. Con un Cristiano Ronaldo un tanto desconcertado, El Real Madrid salió a la segunda parte a ver que sucedía en el Sánchez Pizjuán y así meter una marcha más o no.

 Tal fue de esta manera, que los jugadores blancos sintieron por el público y por las noticias que llegaban desde el banquillo que el Barca había metido el tercero, y posteriormente de los dos goles del Sevilla. Esto hizo reaccionar al Madrid y acto inmediato, el conjunto blanco puso el 2-1 Higuaín y el 3-1 de Benzemá. Más tarde, Sergio Ramos después de una jugada de mucho coraje y Marcelo, culminaron la remontada. Todavía quedaban esperanzas puestas en Sevilla, un gol les ponía líderes de la Liga, pero éste gol jamás llegó. Aún así el Real Madrid jamás se rinde y seguirá luchando hasta el final.

 Después del partido se produjo la despedida de Guti que el año que viene no jugará en el Real Madrid, Tras finalizar el partido, el 14 blanco salió de los vestuarios al escuchar los cánticos de la hinchada y lanzó su camiseta a los Ultrassur mientras los aficionados entonaban un solo grito: "Guti alé, Guti alé, Forza Guti, Guti Alé".